viernes, 26 de junio de 2009

Juego sucio contra el movimiento ecológico

Muchas veces el uso malintencionado del lenguaje consigue tergiversar la verdad, y a través de la manipulación y un uso diabólico de las palabras y los conceptos podemos transmitir hechos o ideas falsos con apariencia de "verdades como puños".

En el caso que nos ocupa, este engaño, en forma de dardo envenenado, va dirigido directamente contra los defensores de las energías renovables.


Analicen ustedes mismos este titular aparecido hoy , 26 de junio, en el diario Información de Elda: "Global Plasma renuncia a su planta de gas y acusa a los ecologistas de acabar con 80 puestos de trabajo".


Cuando la realidad es otra bien distinta, a saber: Según la ONU y la Organización Mundial del trabajo, decenas de millones de empleos verdes en los próximos 10 años, información de Ladyverd.com, también de hoy viernes, 26 de junio de 2009.


Desgraciadamente en esta lucha estamos en desventaja, y es que los tentaculos de las grandes multinacionales energéticas alcanzan a los medios de comunicación, hasta el punto de que empresas que regentan nucleares, combinando manipulación y medios de comunicación, ahora se venden como firmes defensoras del planeta (ver anuncios tv).


Por suerte para nosotros, el ser humano es inteligente, excepto esos en los que tu y yo estamos pensando, que son las excepciones que confirman la regla, y tenemos el poder de discernir.

Confiemos en que la mayoría sepa distinguir el grano de la paja.

jueves, 25 de junio de 2009

La agricultura ecológica, inmune a la crisis

Interesante noticia publicada recientemente en el portal Ecoalimenta.

Un botón de muestra más de que si el gobierno se dedicara a revolucionar la agricultura, incentivando la reconversión a ecológica y promocionando los canales cortos de distribución, en lugar de seguir apostando por el modelo caduco del cemento y motor con sus ayudas públicas, otro gallo cantaría y podríamos empezar a hablar de un nuevo modelo de economía ecológica.

lunes, 15 de junio de 2009

La crisis, análisis y salidas en verde

¿Quién dice que la crisis no se veía venir?

¿Hay alternativas?

¿Existe otro modelo posible?

Las respuestas a estos, y otros interrogantes, relacionados con la crisis, en este artículo, de Los Verdes de Cádiz, redactado por Arturo Osiel.

miércoles, 3 de junio de 2009

La bajada del paro es una buena noticia, no así el tipo de empleo creado

Vaya por delante nuestra alegría por los 2.138 parados que han encontrado trabajo durante el mes de abril, en la provincia de Cádiz, pues somos conscientes del drama que supone no tener empleo, sobre todo por la falta de ingresos.

Pero si ahondamos un poco en los datos ofrecidos veremos que la mayoría de estos empleos se han creado fundamentalmente en el sector servicios y en la construcción.

Estos dos sectores presentan en estos momentos una problematica similar, el de la estacionalidad, pues llegado el mes de Septiembre, el primero prácticamente, desaparece de la escena económica y laboral, y el segundo sufrirá los mismos problemas cuando se terminen las obritas de chapapote del fondo estatal de ayuda a los ayuntamientos.

Se sigue sin creer en la insostenibilidad de este sistema productivo, y desgraciadamente, mucho nos tememos que los de siempre, en unos meses, volverán a pagar las consecuencias.

Y es que el gobierno no sólo no ha hecho nada por fomentar el cambio de modelo, sino que sus principales esfuerzos han ido en dirección contraria, es decir a mantener lo que había, que era ladrillo por todos lados.

Nos gustaría ver un gobierno apostando por la energía renovable y convirtiendo la gestión del medio ambiente, y la I+D, en una fuente de empleo decente, y por ello estable.

Pero mucho nos tememos que si el paro sigue bajando, aunque sea basado en este modelo, insostenible y caduco, el gobierno no tardará en sacar pecho, y a meter el cambio de modelo productivo en un cajón..... .......hasta la siguiente crisis.


Ojalá nos equivoquemos.





viernes, 15 de mayo de 2009

¿Salidas a la crisis?

09 May 2009

JOAQUIM SEMPERE

He aquí una propuesta recientemente difundida para combatir la crisis: “Tenemos por un lado un parque enorme de viviendas mal repartidas […] que en gran medida es viejo, energéticamente ineficiente y gran consumidor de energías fósiles. ¿No sería hora de invertir masivamente en el parque existente y mejorarlo radicalmente? Reducir la factura energética del país no sería nada malo de cara al futuro, y la rehabilitación crea empleo más intensamente que cualquier obra pública”. Quien esto propone es Manel Larrosa, arquitecto que apoya y promueve la Campaña Contra el Cuarto Cinturón, una autovía orbital proyectada en torno a Barcelona, y muy controvertida. Frente a las grandes infraestructuras previstas como fórmula destacada para salir de la crisis –lo acaba de dejar bien claro el nuevo ministro de Fomento–,Larrosa propone trabajos más modestos y repartidos. “Hay que resolverlo –sostiene– con un aumento de la demanda privada y no solamente de la demanda pública”. La mejora de las viviendas debería permitir instalar captadores solares térmicos y fotovoltaicos, dobles cristales, reforzar el aislamiento de las paredes, mejorar los dispositivos de ahorro y reutilización del agua, etc.

¿Cómo financiar todo esto? Los Presupuestos del Estado prevén 20.000 millones de euros parainfraestructuras, que generan muy poco empleo y ningún efecto multiplicador. Sólo la mitad de esta suma permitiría rehabilitar anualmente un millón de viviendas con una transferencia de 10.000 euros a cada unidad familiar. En cinco años, pongamos por caso, se podrían rehabilitar unos cinco millones de viviendas, creando muchos puestos de trabajo. La operación supondría, además, un ahorro energético substancial y el conjunto urbano sería más sostenible. Las grandes empresas constructoras verían reducirse sus contratas. En cambio, se incentivarían las pequeñas y medianas empresas y se generaría una demanda (solvente) de captadores solares térmicos y fotovoltaicos. Sería una apuesta importante a favor de las energías renovables y por un tejido industrial orientado hacia un mercado con mucho futuro: el de las industrias favorables a la sostenibilidad.

Un programa así, además de la donación de una cantidad a fondo perdido, requeriría más condiciones: una normativa –con cláusulas obligatorias, como las existentes ya en varios municipios españoles y europeos, en materia de energías renovables– para hacer más sostenible el parque de viviendas existente; programas de ayuda a pequeñas y medianas empresas de cara a una reconversión industrial siempre que hiciera falta; formación con miras al reciclaje profesional de los trabajadores, etc. Con semejantes incentivos y ayudas cabría esperar una buena respuesta de la población.Hay numerosos precedentes de aplicación del presupuesto público a la demanda privada. Todo el mundo conoce el Plan Renove, que se ha reeditado ahora para estimular la compra de automóviles. Pero se sabe menos que en Alemania (que también da dinero para comprar coches) el Gobierno decidió conceder 750 euros a cada particular que cambiara su calefacción consumidora de energías fósiles (carbón, fuel-oil o gas) por calefacción de fuentes renovables (solar y biomasa). Esta medida es un gasto público que orienta la demanda hacia unos productos cuyadifusión, venta y utilización señalan el futuro, puesto que favorecen la transición del actual modelo energético fosilista, sucio, finito e insostenible hacia un modelo basado en las energías renovables.Esa es una política económica gubernamental inteligente, que crea demanda orientando indirectamente a los inversores hacia una industria que necesita todavía incentivos para establecerse sólidamente. Se trata, además, de una industria de futuro, destinada a crecer.

Una ventaja de este tipo de política es que en lugar de inyectar dinero público en el sistema bancario, dinero cuyo destino final está resultando problemático –y que seguramente redundará en un enriquecimiento especulativo de los beneficiarios del sistema financiero–, lo que se hace es dar dinero al consumidor final generando demanda real y efectiva. Se está poniendo en evidencia que en situación de paro y precariedad crecientes, la gente, incluso la que tiene trabajo e ingresos, se retrae a la hora de gastar, y las empresas se retraen a la hora de invertir. ¿Por qué extrañarse de que casi nadie acuda a los bancos y cajas a pedir créditos y de que el dinero público inyectado en las entidades financieras les sirva a estas para tapar sus propios agujeros, yencima tener beneficios?

En cambio, incrementar con el dinero público la demanda privada debidamente orientada –inyectando dinero en los bolsillos de los particulares– es mejor solución que reforzar el sistema financiero. El Gobierno español, como otros gobiernos europeos, lo sabe perfectamente y concede ayudas para renovar el parque automovilístico. Pero es un disparate destinar ese dinero a fomentar una producción –la de automóviles– que debería empezar a reducirse en beneficio de la producción de bienes orientados a la sostenibilidad ecológica, como los paneles solares, el aislamiento térmico en los edificios y otros.

Y otro tanto puede decirse de la demanda pública. La demanda pública genera también bienes útiles y puestos de trabajo. Pero ¿por qué más autopistas en lugar de más vías férreas y más trenes? ¿Por qué no renovar y ampliar las instalaciones de centros de salud y enseñanza, aplicándoles también criterios de ahorro energético y de sostenibilidad?La actual crisis es, por supuesto, una desgracia. Pero puede ser una oportunidad para avanzar hacia una economía menos insostenible y menos dependiente de las multinacionales. Se ha visto que hay miles de millones disponibles. Empleémoslos bien.

Joaquim Sempere es Profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambientalde la Universidad de Barcelona.
Fuente: Público.es

martes, 12 de mayo de 2009

Energías renovables: las dos caras del gobierno

¿Se puede presumir del desarrollo, y la apuesta española, por las energías Verdes, en el exterior, y denunciar, en nuestro país, que son una amenaza para la red eléctrica y para el bolsillo del consumidor?


Mas de una vez, hemos puesto en tela de juicio el que se estuviera apostando realmente por las renovables.

Y noticias como esta, desgraciadamente, nos lo vienen a confirmar.

Tampoco sabemos, si no es apostando por el desarrollo de las energías limpias, a qué se refieren los políticos cuando hablan que de esta crisis hay que salir apostando por otro modelo (a lo mejor es que conducen Mercedes y quieren cambiar a BMW....), o a como quieren luchar contra el cambio climático o reducir las emisiones de CO2 o a acercarse minimamente a los objetivos de Kioto......etc., sin apostar por las energías renovables, limpias y sostenibles ¿...?

Y si no están dispuestos a luchar realmente por todo esto, al menos, que dejen de ensuciar y de devaluar palabras del argot ecológico, intentando regalarnos los oídos con ellas, porque que para muchos, sostenibilidad, energías renovables, conservacionismo, verde, medio ambiente, futuras generaciones, ecosistema, fauna, flora, movilidad sostenible...., son más, mucho más, que palabras.


jueves, 30 de abril de 2009

Las energías renovables demuestran sus posibilidades reales.

En el pasado año( 2008, por si a alguien se le ha olvidado), la aportación de las fuentes de energía renovables, a la producción eléctrica neta nacional, representó el 21,6% del total.
Esto fue debido, sobre todo, al aumento de la energía eólica, en un 18.7%, y al aumento de la energía fotovoltaica, en un espectacular 400%. (mas información)

Lo que demuestra, a las claras, las enormes posibilidades prácticas de estas fuentes. Lo único que hace falta es que los políticos apuesten de una forma decidida por ellas, lo que todavía queda por demostrar.

Y, sinceramente, no entendemos que así sea, cuando son tantas las razones que nos empujan en la dirección de las energías limpias o renovables.
Podríamos recurrir a motivos de salud medio-ambiental o de lucha contra el cambio climático, pero también podríamos aducir la cantidad de empleo que se podría crear, tan necesario en estos tiempos que corren, si se apostara por estas fuentes, o incluso podríamos pensar en las posibilidades de aumentar el autoabastecimiento energético, que, el año pasado, gracias a la aportación de estas energías, se situó en un 20,5%.

Y esto son sólo algunas, pero sobradas, razones, para dar un impulso definitivo a estas fuentes sostenibles, porque, además, no lo olvidemos, de esa sostenibilidad depende nuestro futuro.